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Crónica: El Día Que Diomedes Me Besó En La Frente

Faltaba poco para las seis de la tarde. Era miércoles. Desde el andén, frente a los estudios de RPT Noticias, Yohomar Navarro me gritó que Diomedes Díaz estaba en la calle, comiendo arepas.

“Diomedes está donde el ‘patillalero’ comiendo arepas”, volvió a gritar.

Me levanté, como impulsado por un resorte, de la silla donde escribía la última noticia de la emisión del 16 de octubre.

“Una cámara, rápido”, grité, mientras corría a la calle. Detrás de mí salió Yimis Núñez, quien acababa de entrar a la sede del noticiero. Ya en la calle vi a Diomedes recostado en la parte delantera de una camioneta y junto a él, varias personas que lo rodeaban, mientras él gesticulaba y abrazaba a dos de ellas.

“Pilas con la cámara”, volví a gritar, porque el camarógrafo nada que aparecía en escena.

“!Cacique!”, le dije cuando estuve cerca de él, pero no me prestó atención. Se centró en Núñez, a quien conocía de vieja data; le dio un abrazo y se dedicó a hablar con él.

Micrófono en mano, intenté comenzar la entrevista, pero uno de los ‘escoltas’ de El Cacique
preguntó: “¿esa cámara de quién es?” “Es de RPT Noticias”, dijo José Zequeda, representante del artista.

¿Comprando arepas, Cacique?, le pregunté como para arrancar por un tema cualquiera. “Sí, comprando arepas; ¿no me ves?”.

Reencontrándose con su gente”, le dijo Yimis. “Yo me reencuentro con la gente semanalmente. Diez mil, quince mil personas que van a mis conciertos; pero no me puedo bajar porque ahora se les ha dado en pellizcarme, jalarme por las orejas”. Ríe a carcajadas y los presentes celebran.

¿Y cómo está el nuevo disco, Diomedes?

“Después de 30 años yo considero que esa pregunta…” se queda callado y dice: “esperen la carátula”.

¿Qué viene en la carátula? “! Quién más, que Diomedes!” En ese momento interviene Álvaro Alcides Álvarez, el famoso ‘Triple A’, de San Juan del Cesar para decir que “La vida del artistas; ese es el nombre del disco”.

Mientras respondía con evasivas las preguntas, veía que gesticulaba, reía, movía con insistencia la cabeza, cerraba los ojos y los abría al instante y no dejaba de abrazar a dos personas que tenía a su lado: eran el vendedor de arepas y su esposa, ‘los patillaleros’.

¿Cómo está su salud?, Cacique, le pregunté tratando de sacarle una respuesta larga. “La salud está perfecta. Hay muchas infecciones”, dijo, mientras soltaba una carcajada.

Y Elvira, su madre, ¿cómo está de salud? “Mamá ahí está. El viejo es difícil de controlar”. Su cabeza sigue moviéndose y sus ojos ‘lampareando’ como los intermitentes del vehículo donde estaba recostado.

Poco a poco fueron llegando los curiosos y la calle se fue llenando al punto de generar un trancón vehicular.

Y las presentaciones, Diomedes, ¿cómo van? “Bien, estoy cumpliendo; pero tienen que pagarme dos semanas antes o no voy. Ya estoy viejo para estar arriesgándome, aguantando un dolor en la espalda y con dificultad para levantarme, pero ahora me operé y estoy bien”.

“Pregúntenme más, quiero hablar más, por si acaso me muero”, dijo El Cacique, al tiempo que miraba el reflector de la cámara.

“Esa lámpara me tiene loco”, expresó, y Zequeda metió la mano para cerrar las laminillas del reflector.

“Diomedes, ¿no conoces a este hombre?”, le preguntó José Zequeda, mientras me señalaba. “Él es el presentador oficial de RPT Noticias”, agregó el mánager.

“¿El que sale encorbatado?”, preguntó el artista, haciendo la señal de la corbata en su pecho, con lo que confirmé que es uno de nuestros televidentes, y Zequeda le dijo: “ese mismo” y agregó unos comentarios positivos de mí, que me sonroja repetir acá 

“Venga, y le doy un abrazo, usted es un gran periodista. Déjeme y le doy un beso”, aseguró Diomedes, al tiempo que me ponía sus dos manos en los cachetes y acercaba su boca a mi frente para estamparme un beso. Por un momento alcancé a asustarme. Su cuerpo estaba poseído por un fuerte olor a María Farina mezclada con licor, que se impregnó en mi ropa.

Tras besarme en la frente, no una, sino dos veces, me abrazó y me habló de su permanente sintonía con el noticiero que yo presentaba de saco y corbata.

Mientras todos aplaudían las ocurrencias del artista, yo logré despedirme y volar a ponerme el saco y la corbata para presentar el noticiero de ese día.

Ya listo para ‘salir al aire’, ante la cámara y con el chorro de luz frente a mis ojos, recordé lo que El Cacique me dijo en voz baja, mientras me abrazaba: “Usted está simpático” y soltó su carcajada.

Ubaldo Anaya Flórez @UbaldoAnayaF