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Rafael Santos, después de 16 años con Álvaro López

En el año 1998, Rafael Santos Díaz Acosta presentó el trabajo musical ‘Para la historia’, que revolucionó el vallenato con la canción ‘El Turpial’, y además se convirtió en el primer artista joven del género en vender 70.000 copias de su primera grabación.

Para esta época, Diomedes Díaz, padre de Rafael Santos estuvo privado de la libertad en octubre de 1997 y abril de 1998.

A pesar de estar privado de la libertad, ‘El Cacique de La Junta’ abanderaba el trabajo de su hijo, puesto la canción de más importante de éste, grabado con el acordeón de Álvaro López era de su autoría, y a pesar de que Diomedes la cantaba hacía varios años en parrandas, nunca la había grabado y decidió cederla al mayor de sus hijos.

Qué sería de una calle sin gente / Qué sería de una flor sin color / Qué sería de aquel río si su fuente se la marchitaran los rayos del sol… yo quisiera volverme un turpial pa’ cantarte todas las mañanas / y ojalá que tu fueras la jaula para diariamente poderte mirar / y sobre tu cuerpo poder rebotar de un lado pa’l otro como hace el turpial…

En algunas ocasiones los amantes del vallenato creyeron que el intérprete de ‘El Turpial’ en grabación era Diomedes Díaz, pero no era así. Rafael Santos de 18 años en ese entonces, se unió a los pasos de Juan Carlos Travecedo Solano, quien hacía las veces de director y manager; “fueron tres años de preparación, que se hicieron en Bogotá durante cuatro etapas: médica, física, psicológica y musical”, recordó Travecedo Solano desde Santa Marta, su ciudad de origen.

El éxito de Rafael Santos se convirtió en relativo debido a que en ese momentos pocas figuras con tan poca edad, para no decir ninguna, se destacaba en el ámbito vallenato: “Recuerdo que el lanzamiento de mi primer disco lo hicimos en la plaza Alfonso López, me subí a la tarima con luces, sonido, pantallas y las nuevas técnicas para presentar música en vivo. No cabía una aguja”, dijo el intérprete en forma jocosa.

Después de ese arrollador fenómeno, Rafael Santos siguió al lado del Rey Vallenato Álvaro López. La unión dio fruto a otras dos producciones: ‘Llegar a tu corazón’ y ‘Con mucho amor’. En el 2001, y con un nombre posicionado en muchos lugares de Colombia, Rafael Santos decide separarse de López y se inclina por el estilo del último compañero de su padre, Iván Zuleta.

Después de casi 13 años, Rafael Santos y Álvaro López se reencuentran por “cosas del destino, que no quería”, afirmó ‘El Turpial’.

Tras la muerte de Diomedes Díaz el 22 de diciembre del 2013, Álvaro López y todo el conjunto del ‘Ídolo de las Multitudes’ quedó huérfano, sin voz líder y con un disco compacto ubicado en el primer lugar de las ventas y el más escuchado: ‘La vida del artista’.

“Álvaro vuelve a juntarse con este muchacho, que él mismo le puso las manos para aportar a su crecimiento artístico”, declaró Rafael Santos, al terminar el primer ensayo con su nueva agrupación.

Con el montaje de las canciones de ‘No llores mama’, ‘Que vaina tan difícil’, ‘Maduré’, y ‘Ay, la vida’, cuatro canciones que hoy se ubican en los primeros lugares de las estaciones radiales y en las fiestas de toda Colombia, comienza la era: Rafael Santos y el conjunto de Diomedes Díaz.

El ensayo que se hizo en una casa campo de Valledupar, tenía como fin “limpiar y montar correctamente” las últimas canciones grabadas por Diomedes Díaz. La noche de este sábado, Rafael Santos con el acordeón de Álvaro López cumplirían compromiso en la población de Pivijay, Magdalena, y según destacó el cantante de 34 años, “nace el legado de papá, es el renacer de ‘El Turpial’, ese mismo que Diomedes bautizó como ‘el muchacho’”.

“Álvaro vuelve a juntarse con este muchacho, que él mismo le puso las manos para aportar a su crecimiento artístico”: Rafael Santos.

Por Carlos Mario Jiménez.