Header Ads

Canciones con alto contenido de protesta se quedaron en la historia


A lo largo de la música vallenata han sido grabadas canciones con alto contenido social, algunas son denuncias y otras críticas al sistema político del país en general.

Autores que plantearon su inconformidad en letras y rimas vallenatas, propias de la provincia con un eco interesante en la retina del oyente. Hablaron del maltrato en el suministro de alimentos en una institución educativa (Liceo Celedón de Santa Marta), como Rafael Escalona en ‘El hambre del Liceo’, también criticaron la disyuntiva de tener tanta riqueza mineral y ser una de las poblaciones más pobres, esa es ‘La dama guajira’ de Hernando Marín Lacouture:

Ahora que la dama tiene plata 
Viene el galán a la casa y promete quererla 
Claro tiene el gas que es una ganga 
La sal de Manaure y su carbón piedra 
Pa’ los gringos su carbón de piedra 
Pa’ los yankees su carbón de piedra 
Pa’ los monos su carbón de piedra 
Pa’ los japoneses su carbón de piedra 
Pa’ los sudafricanos su carbón de piedra 
Y pa’ nosotros 
Que comamos piedra…

Juglares del folclor lidiaron con estos temas, denunciando malos tratos de las autoridades, administraciones públicas y hasta criticaron la forma como un campesino trabaja en el campo y el dinero se queda en otros bolsillos: ‘Yo soy el indio’, inspiración de Romualdo Brito que fue grabada por Diomedes Díaz:

Y entonces cuál es la vaina 
Qué es lo que pasa 
Con nuestro pueblo 
El gobierno no da nada 
Y nos censura por lo que hacemos 
Nos mandan la mala plaga 
Y se llevan lo bueno que tenemos

Un centenar de obras, unas grabadas y otras censuradas, han hecho los autores tal como lo afirma el locutor, periodista e historiador, Jaime Pérez Parodi, conocido como ‘La Biblia del Vallenato’.

“En Santa Marta quedaron asombrados que un muchacho de la provincia como Rafael Escalona cuestionara el régimen alimenticio que tenía el Liceo Celedón. Decía el compositor que sirvió para que al menos mejoraran la alimentación”, declaró Pérez Parodi:

Salgo e Santa Marta cojo tren en la estación 
Paso por la zona de los platanales 
Y al llegar a Fundación sigo al carro para el Valle 
Con esta noticia le fueron a mi mamá 
Que yo de los platos ya me parecía a un fideo 
Y es el hambre del Liceo 
que no me deja engordar… 

Parodi señala que una canción de Pedro Velasco protestaba porque la comida se la quedaba un animal, pero él recibía las críticas.

“Hay una canción de ‘Beto’ Murgas, ‘El negro maravilla’, pero los señores de la Sony Music se basaron en un estatuto de la seguridad del presidente Julio César Turbay y le dijeron a Jorge Oñate que sacara la canción y así lo hizo. Esto no le gustó a ‘Beto’ porque era una canción con alto contenido social”, rememoró Jaime Pérez:

Hernando Marín y Emiliano Zuleta Díaz en los últimos años dejaron una huella con este tipo de letras. Por ejemplo, el hijo del viejo Emiliano Zuleta Baquero ganó el concurso de la Canción Inédita en el Festival Vallenato, modalidad rey de reyes, con ‘Mi pobre Valle’, donde narra la crítica situación de inseguridad que atravesaba la ciudad y que hoy, es quizás, mucho más grave de controlar.

Ya no se puede tocar por las calles 
Así como anteriormente se hacía 
De cualquier parte un disparo nos sale 
Ya uno no vale lo que antes valía 
Aquí ninguno responde por nadie 
Ese es el plato de todos los días…

“Las disqueras se oponían para dejar grabar las canciones, pasó con Diomedes y la canción ‘Yo soy el indio’. La mayoría de ellas no han estado de acuerdo con esas canciones protesta en el vallenato, porque las han tomado hasta para movimientos revolucionarios, por ejemplo a ‘El pobre Migue’ lo prohibieron sonar en Cuba porque decían que era una canción que hacía apología a la revolución de Fidel Castro”, afirmó Jaime Pérez Parodi, concluyendo que hoy a los compositores les ‘tiembla’ la mano para componerlas porque “el poeta y el escritor tienen un compromiso con su propio pueblo”.
En la memoria

El columnista de EL PILÓN, Darío Arregocés, escribió que los nuevos compositores se han “preocupado solo por hacer canciones románticas olvidándose de aquellas cuyo mensaje protesta, se mantiene intacto en la memoria de muchos de los amantes de la buena música”.
Destaca que la protesta se da, entre otras cosas, “por la deficiente prestación de los servicios públicos, por los subsidios educativos, por la elevada e injusta facturación del predial, o por la falta de dotación para la facultad de Bellas Artes”.

Arregocés hace mención a la obra ‘Festival vallenato’, en la que Eugenio ‘Geño’ Mendoza, denunció la injusta decisión tomada por el jurado de 1971 que dio como ganador al barranquillero Adolfo Pacheco, siendo el favorito de todos Luis Enrique Martínez.

“Pero inolvidable resulta la inconformidad del maestro Armando Zabaleta, cuando en punzante crítica a García Márquez, nuestro Nobel de literatura, le reclama por su indolencia frente a la situación de abandono de su pueblo natal. Tema grabado por los Hermanos López, titulado ‘Aracataca espera’”.

Así mismo aparece Leandro Díaz, quien le reclamó a sus amigos “que le prometieron diferentes regalos, y ninguno le cumplió”, inconformidad que plasmó el autor en un merengue. Allí menciona a Diomedes Díaz, Lázaro Cotes, Alfredo Gutiérrez, Hernán Muñoz, Rodolfo Padilla, entre otros.

Son numerosas las canciones que tienen un mensaje crítico, que expresa la inconformidad del pueblo, como ‘La custodia de Badillo’, ‘Mi pobre Valle’, entre otras.

Un centenar de obras, unas grabadas y otras censuradas, han hecho los autores tal como lo afirma el locutor, periodista e historiador, Jaime Pérez Parodi, conocido como ‘La Biblia del Vallenato’.

“La mayoría de ellas no han estado de acuerdo con esas canciones protestas en el vallenato, porque las han tomado hasta para movimientos revolucionarios, por ejemplo a ‘El pobre Migue’ lo prohibieron sonar en Cuba”: Jaime Pérez Parodi.

Por: Carlos Mario Jiménez