¿Joaco qué le pasó a Diomedes? Guillén recuerda el día que se apagó la voz del Cacique


Innumerables son las historias y anécdotas que existen en la memoria de Joaco Guillén, uno de los grandes amigos de Diomedes Díaz, el Cacique de la Junta, quien hoy tendría 61 años.

El camino que estos dos hombres forjaron en una amistad ligada al folclor, comenzó desde muy temprana edad.

Sus gustos por el vallenato los unió y solo la muerte de uno de los dos los separó en este mundo, sin embargo los recuerdos de aquella amistad mantienen viva la memoria de Diomedes Díaz en Joaquín Guillén, quien contó cómo fueron los últimos momentos de vida del Cacique de La Junta.

Ese 22 de diciembre de 2013 quedó plasmado en la mente de los seguidores de Diomedes Díaz, de su familia y amigos, especialmente en la memoria de Joaco, quien aun con lágrimas narra cómo fueron esos momentos.

“El día que murió mi compadre yo estaba en mi casa. Cuando le pasaba algo a él, la gente me llamaba era a mí. Y recibí una llamada, ¿Joaco qué le pasó a Diomedes? , me preguntaron. Yo como sabía que hacía pocos días había lanzado un nuevo CD, le dije que eso era por el nuevo lanzamiento, porque estaba tan bueno el CD que ya lo estaban matando. ¡Con los temas bien hechos de ese disco que sacó!”, recordó Joaco.

Sin embargo, una llamada de un hijo suyo lo alertó esa noche. “Mi hijo me llamó a preguntarme por lo mismo. Yo enseguida llamé a Elver (hermano de Diomedes). ¿Elver que le pasó a mi compadre Diomedes? Y me dijo: manito esta vez sí es verdad. Y fue cuando yo me volví loco, no lo creía”, recuerda.

No sería la primera vez que Joaquín Guillén corriera a una clínica para conocer el estado de salud de Diomedes, pero si fue la última vez. Luego de conocer aquella noticia, el promotor musical salió directo a la Clínica Valledupar, en el centro de la capital del Cesar, para ver y así creer, en medio del dolor, que su gran amigo había partido de este mundo.

“Yo cuando llegaba a la clínica enseguida le decía: compadre ya estoy aquí y el enseguida abría los ojos si los tenía cerrados. Entonces yo lo abrazaba y todo. Lo destapé para despertarlo. Lo veo y le digo, compadre ya estoy aquí, despierte, pero esa vez no despertó. Me dijo mi hija: papi tu compadre está muerto”, narró Guillén su último encuentro con el Cacique.

Hoy, los recuerdos de esta amistad continúan vivos. Las historias que hicieron Diomedes Díaz y Joaco Guillén ahora también quedan plasmadas en las redes sociales de este último quien afirma que la noche del 22 de diciembre de 2013 no murió el cantante de vallenato. “Yo quiero mantener a Diomedes vivo”, puntualizó.

Envía: El Heraldo.