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Concierto para recordar a Diomedes Díaz en el aniversario de su muerte


La historia detrás de 15 videos cortos con los mejores momentos de shows del artista en el 2005. 


Seis años han pasado desde el que fue un negro diciembre para el vallenato y los seguidores de Diomedes Díaz (1957-2013). La muerte de ‘El Cacique de La Junta’, que con su voz se ganó el cariño incondicional del público en interpretaciones como Mi primera cana o Sin medir distancias, se anunció en el atardecer del domingo 22 de diciembre.



Diomedes se había ido a descansar de madrugada después de volver de un concierto en Barranquilla, en la discoteca Trucupey, y había pasado de largo encerrado en su habitación del barrio Los Ángeles de Valledupar. Nadie se extrañó, la vida del artista era dormir de día muchas veces y cantar en las noches. Pero al final, fue un niño el encargado de entrar por la ventana y presenciar de primera mano el fin del ídolo vallenato.



El impacto de su muerte y su multitudinaria despedida en Valledupar tuvo eco hasta en el Festival de la Leyenda Vallenata, que tuvo que aplazar un año su anunciado homenaje a la dinastía López, porque el público clamaba a gritos que el festival se volcara hacia la figura de Diomedes. Era imposible no oír la voz del pueblo.



También se escribieron libros, se realizaron rutas por municipios y corregimientos que fueron importantes en la vida y obra de Diomedes. Las visitas en La Junta a la ventana marroncita, protagonista de una de sus primeras canciones, se hicieron más frecuentes.



Familiares de Diomedes -entre hermanos, sobrinos y otros-, le dedicaban su tiempo a predicar sobre la vida y hechos en torno a la música del cantante y, en sus primeros momentos, esa ruta pasó por la finca Las Nubes que el ídolo había dejado a nombre de su manager José Zequeda y que entró en el proceso de la herencia.



En busca de más recuerdos de Diomedes, la casa disquera Sony Music ha ido sacando colecciones especiales. Para el sexto aniversario decidieron sacar a la luz, a través el canal de YouTube de Díaz, las imágenes, en buena calidad, de dos de sus conciertos inolvidables realizados en Bogotá y en Barranquilla.



Uno de estos conciertos se llevó a cabo en marzo del 2005, en el estadio Nemesio Camacho El Campín de Bogotá.



Marcaba el regreso de Diomedes Díaz a los escenarios después de años -pocos para algunos- en la cárcel y otros tantos evadiendo a la justicia por el caso de la muerte de Doris Adriana Niño, por la que fue condenado.



Diomedes, liberado en noviembre del 2004, volvía entonces a cantar, ante un estadio de lleno de seguidores suyos que después de años sin verlo, valoraba más la oportunidad de oír en vivo y por su voz canciones como Amarte más no pude, Mi primera cana o Mi muchacho.



Desde su salida de prisión estaba trabajando un álbum, que llevaría el título de De nuevo con mi gente, al lado del acordeonero y productor Franco Argüelles.



Con Argüelles ya habían grabado Experiencias vividas, en 1999 (mientras Díaz estaba recluido en su casa, debido a la enfermedad del Guillain-Barré) que hasta entonces no se había interpretado en vivo debido al proceso judicial. Y era el momento de oír en su voz por primera vez esas canciones en un concierto.



Franco Argüelles había sido artífice y vocero de esta producción. En su momento, semanas antes del concierto, ‘El coronel’, como suelen llamarlo, pasó por los medios de comunicación promoviendo este regreso. 



“Queremos incluir una gran gama de elementos que van a diferenciar esta nueva etapa de Diomedes Díaz, con la trayectoría que él traía y una nueva forma de presentarse en las tarimas del mundo, con ingredientes de coreografía, bailarinas, humo, luces, estilo distinto y una fanfarria de entrada”, decía Argüelles, en el 2005.



Cabe recordar que en esa época, los artistas vallenatos estaban tarde para pensar en espectáculos distintos de subirse a tarima y cantar. Las luces, las pantallas, el show, el orden que se ve ahora en los conciertos aún estaban lejos del género.



Y Argúelles diseñó una entrada de Diomedes “desde el cielo”. El Cacique aparecía suspendido en una caja, admirando desde arriba al público que asistió al escenario. Como antesala, bailarinas folclóricas en traje de Piloneras hacían una coreografía para las melodías suyas que el público iba reconociendo.



“Usaremos la música de canciones que fueron éxitos suyos -adelantaba Argüelles antes de estrenar el show-. La agrupación tendrá elementos musicales distintos, otros instrumentos, no necesariamente el acordeón, puede haber un piano o unos violines”.



Argüelles visualizaba así el show de la que esperaba fuera una larga etapa al lado de Diomedes. “En algún momento me llaman como acordeonero principal para comenzar el concierto, para tocar mi acordeón y espero que la gente entienda que será un llamado que le hago a DIomedes para la tarima. Cuando él llega, el concierto comenzará a deshojarse en ese instante. Son las ideas que tenemos con Humberto Nieto para darle un toque diferente a lo que se espera de los conjuntos vallenatos”.



Sobre su unión con Diomedes, Argüelles se mostraba muy seguro. “El vallenato se maneja por parejas, es un matrimonio musical. En este caso, Diomedes y Franco Argüelles están juntos por unanimidad. Me abrí de otros proyectos y me uní con él porque lo pidió el público y porque cada vez que nos unimos producimos ventas millonarias -explicó en apartes de la charla que le dio a EL TIEMPO en esos días-. Con Experiencias vividas llegamos al millón de copias.



"Y para mí era mucho más fácil trabajar con él, porque aprendí con las canciones de Diomedes a tocar el acordeón y se me hizo fácil porque esa música que hizo con otros acordeoneros fue mi escuela. Ellos fueron mis profesores. Y trataré de ser fiel a la melodía patrón, porque uno no puede divorciarse de la obra grabada, para que el pueblo cuando la escuche diga: ‘Esos son los verdaderos’, en vez de: ‘Eso no comienza así’”.



Finalmente, en uno de los 15 videos de Diomedes en concierto, que Sony Music lanzó en el canal de Díaz en Youtube, este 22 de diciembre, se puede ver cómo se materializó al fin la puesta en escena que proponía Argüelles. 



El registro de este show es una de las contadas huellas que dejó ese, a la postre breve “matrimonio” entre acordeonero y cantante.



Porque Argüelles y Díaz apenas alcanzaron a hacer juntos algunos conciertos, entre estos el de El Campín, el del Festival de la Leyenda Vallenata y el de Barranquilla, que complementa la serie de imágenes que Sony sacó a la luz en este anivesario. Además del álbum De nuevo con mi gente, que vio la luz el 26 de mayo de 2005, y tuvo poca promoción en medios, en vista de que Diomedes y Argüelles salieron de gira por Europa y al volver, dis semanas después, en junio, se separaron definitivamente.




Liliana Martínez Polo
Redacción de Cultura
Lilang@eltiempo.com