Te regalo si me miras si quiera un instante el alma completa y te entrego mi vida si tú me das un beso tú no tienes idea del bien que tú puedas hacerme si tan solo pusieras un pie a este silencio. Esta canción fue grabada por Rafael Santos e Iván Zuleta, espera muy pronto este adelanto. Cortesía de: JAMES VILLALOBOS.

Compartimos de manera exclusiva esta estrofa del Cacique de la Junta Diomedes Díaz, cantando esta canción llamada “Uno y uno son dos”. Escúchala de manera exclusiva en el blog. Yo sé que uno y uno son dos, y que Cristo murió en una cruz.

Que el dueño del mundo solo es Dios y la dueña de mí solo eres tú. Yo sé que uno nace y se muere esa es una ley muy natural, pero tú me quieres y tengo que morirme y eso es natural.

Entre la Junta y Patillal, entre lomas y sabanas, en su natal Carrizal, donde vivió los primeros años de su exitosa existencia, crearán el museo dedicado al cantautor vallenato, Diomedes Díaz Maestre, quien falleció el 22 de diciembre del 2013, mientras descansaba en su residencia en Valledupar.


Carrizal es una población ubicada a escasos cinco kilómetros del corregimiento de La Junta, jurisdicción del municipio de San Juan del Cesar, La Guajira y cuyos parajes fueron descritos poéticamente por Diomedes Díaz, en varias de sus canciones.

La fundación Amigos de Diomedes, fue organizada con el fin de conservar la historia de esta cantautor de la música vallenata y desde hace un tiempo trabaja en la creación del museo de la vida de este artista, es así como se adecuó la habitación del ‘Cacique’, allí se tienen elementos valiosos, entre ellos la cama en donde nació, así mismo una camisa vaquera y las botas, que según sus amigos y familiares era una de las vestiduras que más le gustaba usar cuando estaba fuera de los escenarios.

En el lugar también hay en una mesa especial, un frasco de un perfume fino, que un admirador de su música le regaló al cantante, hace muchos años y que hoy aún se conserva intacto.
De igual forma, el lugar se encuentra decorado con muchas fotografías y objetos que reflejan los diferentes momentos de su vida privada y pública, alegrados por la algarabía de dos guacamayos que pertenecieron a Diomedes Díaz Maestre y cuando escuchan una canción parecen bailar al son de la música que interpretó su dueño y que tantas alegrías le dieron al público, en diferentes partes del mundo.

Aunque el proyecto del museo es ambicioso, todavía faltan muchas cosas, entre ellas, el arreglo de la vía de acceso, que se encuentra en muy mal estado por causa de la erosión y la lluvia, sólo pueden transitar por allí motocicletas y vehículos grandes, así mismo, la finca Carrizal que se volvió famosa por los cantos del ‘Cacique’ y donde algún día no muy lejano, reposarán sus restos, aún no tiene energía eléctrica y las personas que allí habitan, aún se alumbran con velas o lámparas de querosene.

Luís Alfredo Sierra, amigo y compadre del artista y además integrante de la fundación que proyecta el museo, junto con los hijos y hermanos de Diomedes y varios de sus amigos, expresó que la idea ha avanzado, ya se logró conseguir una máquina para el mantenimiento de la vía y está en adelanto las gestiones para instalar la energía eléctrica, con el fin de que sea atractivo para los turistas, al tiempo que haya comodidad a la hora de visitar el museo en donde se darán a conocer apartes de la vida de Díaz Maestre.

“La idea es que para el primer aniversario de la muerte de Diomedes, ya tengamos a disposición del público este museo para que la gente conozca la historia de la vida y obra de mi compadre”, manifestó Luis Alfredo Sierra, quien fue uno de los hombres más saludado por Diomedes en sus diferentes trabajos discográficos.

El mausoleo 
De igual forma se estableció que la fundación trabaja en la construcción de un mausoleo en una pequeña colina, ubicada en la misma finca Carrizal, llena de pastizales y cubierta de vegetación propia de la zona, para traer los restos mortales del ‘Cacique’, en un futuro no muy lejano, para cumplirle su última voluntad, expresada a varios de sus amigos, de que lo sepultaran en la tierra que lo vio nacer.

Otra de las tareas que se ha propuesto la fundación es la instalación de una imponente estatua, de siete metros de altura, en un lugar privilegiado del corregimiento de La Junta y que hoy reposa en un taller de Valledupar, esperando que decidan donde montarla.

De otro lado, se estableció que todo el perímetro de la finca será adecuado para el museo, se recreará la casita de bahareque donde nació ‘El Cacique’, con sus tinajas de barro, el fogón de leña donde su madre preparaba los alimentos, acompañados de réplicas de instrumentos musicales, como caja, guacharaca y acordeón elaborados a gran escala y colocados estratégicamente, para recrear un escenario, que represente la dignidad y grandeza de uno de los artistas más grandes que ha tenido el vallenato en toda su historia.

Por: Jesús Eduardo Ariño Fragozo
Se trata de la señora María Pinto del barrio Cañaguate de Valledupar, tres veces reina de la vicaría en los carnavales de la capital mundial del vallenato. La diomedista de 90 años le canta a su ídolo y lo recuerda con mucho dolor, el Cacique de la Junta Diomedes Díaz.

En ese mismo barrio vive su vecino Rodrigo Álvarez mejor conocido como Tolin quien diariamente le lleva noticias de todos los acontecimientos del Cacique a su vecina, El gran Tolo seguidor de toda la vida del buen vallenato en especial del Cacique de la Junta acompaño a su ídolo en todas sus grabaciones en los estudios de los últimos CD ya que la casa de grabación del Ingeniero Mugno quedan al lado del Cañaguate.

María Pinto la diomedistas más grande y más importante de Valledupar con sus 90 años la catalogamos como la abuela de los diomedistas.

Una anécdota importante cuando se grabó esta nota en la visita del equipo de prensa de Diomedes Díaz, fue cuando la señora nos preguntó que si el maestro Rafael Escalona también se había muerto, al confirmarle ella expresa. Se acabó el vallenato carajo.


tolin con checha el amigo de diomedes en la toyota del cacique

Muy pocos acordeoneros en nuestra música vallenata han dejado un legado, una huella imborrable tan inmensa, como la que nos dejó Juancho Rois. 20 años después miles de acordeoneros en todo el mundo tratan de imitarlo, repitiendo y repitiendo, tocando y tocando sin cesar sus cientos de notas, que nosotros llamamos "pases".

Su creatividad parecía no tener límites, era una fuente inagotable, algo nunca visto en mucho tiempo. La grandeza de Juancho no era solo al ejecutar el acordeón, era la magia de su creación, lo que lo hizo inmortal.

Creo que será difícil volvernos a encontrar a un arreglista en la música vallenata de su talla. Cada día que pasa valoro más su música. Los mismos acordeoneros me dicen que no se explican de dónde "sacaba tantos pases, tantas notas", sublimes, mágicas, inmortales, grandiosas.

Una vez al referirme a la grandeza de Juancho, Franco Argüelles cuando grababa con Diomedes Díaz, en los estudios de GALY GALIANO me dijo; "Juancho Rois no tocaba el acordeón... lo acariciaba".

Gracias Juancho. La historia quedó en deuda contigo, pero cada día tu música se hará más grande mientras en los conciertos, toques y las parrandas, los acordeoneros, repitan y repitan, toquen y toquen tus notas.

Jesus Vides.

El par de trabajadores del cementerio de San Juan del Cesar escribieron sobre el cemento fresco “Juan Humberto Rois Zúñiga” para identificar la tumba en la que acababan de meter en volandas el féretro del músico fallecido. Finalizaba noviembre del 1994 y una multitud despedía al Juancho, al compañero del ídolo de los pueblos, Diomedes Díaz.

La mirada de periodista llevaba a auscultar todo y a encontrar personajes que no eran uno más del montón. Entre ellos, Harold Zabaleta, ese amigo de sus amigos que acompañó durante muchos años al conjunto de Diomedes Díaz.

Ese día, a pocos pasos de esa tumba, estaba Zabaleta, esa mano derecha del Cacique que
cumplió con el deber de traer hasta San Juan, desde la lejana población de El Tigre, Estado Anzoátegui, a los fallecidos en ese accidente aéreo.

¿Cómo olvidar su dedicación para enterrar a un amigo ¿Cómo no recordarlo si también cumplió la misión de acompañar a su tumba a Diomedes Díaz?

Estos muy breves recuerdos de un reportero que no olvida a un gran hombre en medio de esa multitud. Un saludo, a Harold Zabaleta.

Héctor Sarasti, Periodista.
La noche del lunes 21 de noviembre de 1994, fue triste para el folclor vallenato al encontrar la muerte en accidente aéreo ocurrido en ‘El Tigre’, estado Anzoátegui, Venezuela, el acordeonero Juancho Rois y sus compañeros Eudes Granados y Rangel ‘El Maño’ Torres.
Veinte años después, el recuerdo de Juan Humberto Rois Zúñiga, sigue rondando por Valledupar, exactamente en la calle 9 No. 11A – 20 del barrio San Carlos, casa donde vivió buena parte de su vida.
Allí, todavía vive Luis Eduardo María Canova Gutiérrez, más conocido como ‘Purito’ Canova, quien conoció a Juancho Rois como ninguno.
La historia inicia cuando ‘Purito’, a quien desde niño lo llamaron así por haber nacido un 8 de diciembre, día de la Purísima Inmaculada Concepción, en San Juan del Cesar, La Guajira, a comienza a direccionar sus miradas y su corazón en Carmen Rois, tía de Juancho Rois.

“Puedo decir que Juancho, indirectamente fue el que hizo posible que me acercara más a Carmen”. Entonces con los recuerdos juntos y la nostalgia a su lado, comienza a narrar. “La mamá de Juancho, Dalia Zúñiga, en busca del bienestar de su hijo, se fue a trabajar a Venezuela y lo dejó, tenía como tres meses, al cuido de su amiga Mélida Coronado. Una vez pasé por el lugar ella me dijo que el niño estaba enfermo con gastroenteritis y enseguida le avisé a Carmen. Fuimos y lo llevamos al doctor Juan Humberto Marengo, quien lo trató y se recuperó”.
En ese momento sonríe y señala: “Las visitas se hicieron frecuentes a la casa de Mélida para ver a Juancho y de pasó afianzar nuestro bello amor”. Baja la cabeza con la finalidad de dibujar en su mente ese recuerdo y continúa: “Viendo y llevándole detalles a Juancho acordamos casarnos, y además llevárnoslo a vivir con nosotros, primero en San Juan del Cesar y después en Valledupar”.
El recuerdo de ese amor lo ataca y se refleja en sus lágrimas, y entonces señala: “Carmen, fue la segunda mamá de Juancho. Ella, lo sacó adelante y era nuestro hijo mayor. Le dimos amor, estudios en Villanueva, Valledupar y Bogotá. Lo encaminamos por la mejor senda y con el apoyo de muchos llegó a ser ese acordeonero insuperable e inolvidable”.
‘Puro’, como le decía Juancho, dice que la imagen que conserva de este consagrado artista es cuando tomaba su chinchorro guajiro y lo colgaba en un palo de caucho a un lado de la casa. Se va hasta el lugar y lo muestra. Luego, dice que tomaba su acordeón y se acostaba a sacarle notas y más notas. “Los vecinos dejaban sus quehaceres y se aglomeraban a escucharlo. Eso era frecuente. Era un paseo por las canciones que interpretaba”.
Todos los recuerdos juntos

Al entrar a la casa por todas partes están varios cuadros cuya figura central es Juancho Rois. Parece que el tiempo no hubiera pasado y lo mejor es cuando ‘Purito’ Canova, saca de una de las habitaciones los recuerdos tangibles: una gran cantidad de trofeos, placas, pergaminos, tres Congos de Oro, y el máximo premio cuando al lado de Diomedes Díaz, ganó en noviembre de 1993 al otorgarle la Sony Music el Cuádruple Disco de Platino por las ventas millonarias de la producción musical ‘Título de amor’.

Como por arte de magia van apareciendo botas, zapatos, camisas, camisetas, pantalones de todos los colores que usaba el artista en diversas presentaciones. Luego saca el sombrero con el que Juancho Rois participó en el Festival de la Leyenda Vallenata de 1991.
Después de este paseo por los enseres que dejó el artista, regresa a contar que la mayoría de sus canciones las hizo en la casa y citó a: ‘Déjala’, ‘Por qué razón’, ‘No hay tierra como mi tierra’, ‘Señor locutor’, ‘Señor Doctor’, Reconcilio’, ‘Acabaste con mi vida’ y ‘El vallerengue’ entre otras.
“Mi costumbre era aconsejarlo en que el arranque de la canción era lo que valía, aunque después se durmiera un poco el acordeón y así lo hacía. Eso nació con él, fue un monstruo del acordeón. Precisamente cuando grabó el primer disco con Juan Piña lo bautizaron ‘El fuete’, por la canción de Roberto Calderón. Y cita que en la carrera musical en los discos que grabó Juancho Rois, lo saludaron más de 15 veces.
También que los primeros en saber del matrimonio de Juancho con Jenny Dereix fueron él y sus hijos Luis y Carmen Elisa. “Ese fue mucho amor corto, pero bonito donde nació Juanchito, quien ha venido varias veces a la casa para ver todo lo que dejó su papá y admirar su grandeza”.
Entonces vuelve a tocar el tema de la despedida para siempre de Juancho Rois y señala: “En la vida he recibido varios golpes, como la muerte de familiares y amigos, pero estos fueron letales, el de mi señora Carmen, el 6 de septiembre de 1986 y de Juancho Rois, hace 20 años.
Para darme la noticia de Juancho, me comenzaron a hablar de la vida y demás cosas y después me dijeron. No supe donde quedé porque se iba el hombre, el amigo que conocí como ninguno y que vi llenarse de gloria por ser gran acordeonero, que amó con todas sus fuerzas a los suyos y tuvo una calidad humana inigualable”.
La entrevista se interrumpió largo rato. Había que respetar el silencio mezclado con lágrimas, porque cuando un hombre llora se debe a que los recuerdos le sacuden hasta el corazón del alma.

Al final citó las canciones que más le gustaban porque el desempeño de Juancho Rois con el acordeón fue extraordinario: ‘Lucero espiritual’ y ‘Shio, Shio’ de Juancho Polo Valencia.

“Mucho hombre insuperable para tocar el acordeón, que Dios lo tenga en la gloria”, exclamó ‘Purito’ Canova.

Verso de Martín Elías para Juancho Rois.

Un vídeo publicado por Diomedes Díaz (@diomedesdiaz) el

Por Juan Rincón Vanegas
A buen ritmo avanza la recuperación de Jaime Pérez Parodi, el locutor e historiador de la música vallenata salió de la Unidad de Cuidado Intensivos la tarde del martes anterior.



La denominada ‘Biblia del Vallenato’ permaneció cerca de diez días recluido en la UCI de la Clínica del Cesar en Valledupar, después de presentar dolores abdominales la semana anterior.

A Pérez Parodi le practicaron exámenes y algunas estudios que serán valorados por médicos en la ciudad de Bogotá, así lo confirmó su hijo Korak Pérez quien está al frente del caso.



“Mi papá está mucho mejor, salió de la Unidad de Cuidado Intensivos, ahora deseamos llevarlo a una clínica especializada de Bogotá para que trabajen en su recuperación, que ojalá sea lo más pronto posible”, explicó Korak.



La salud de Jaime Pérez está afectada por problemas de origen digestivos y biliares, Korak Pérez agregó que el traslado de su padre a la habitación 105 de la Clínica del Cesar, “es un paso alentador para la salud de nuestro padre”.

“Agradezco el respaldo de amigos, familiares y artista del folclor que han estado preguntando por la salud de Jaime Pérez, él desde la distancia envía un parte de tranquilidad a todos aquellos que se interesan por su recuperación”, señaló Korak.

Durante varios años Jaime Pérez fue el presentador de la agrupación de Diomedes Díaz, pero también ha sido el maestro de ceremonias del Festival de La Leyenda Vallenata de Valledupar y otras organizaciones musicales como Jorge Oñate y el Binomio de Oro de América.

Eucaristía en su honor 

Un grupo de amigos, encabeza del actual manager de Poncho Zuleta y excompañero de Jaime Pérez Parodi, Joaco Guillén preparan una eucaristía por la pronta recuperación del además integrantes de las comunidades del Corpus Christi y Jesús Nazareno en Valledupar.

El acto se realizará hoy jueves, a las 6:00 de la tarde, en la iglesia Espíritu Santo ubicada en el barrio Pontevedra. “No es una invitación, es una solidaridad con una persona que ha servido a sus familiares, amigos y personas vinculadas a la música vallenata, al Festival Vallenato y otras actividades en las que ha participado”, declaró Joaco Guillén.

Video de Jaime en la CLinica en la visita de su amigo Alvaro.

Un vídeo publicado por Alvaro Alcides Alvarez (@alvarotriplea) el
Por Carlos Mario Jiménez

La Organización de Diomedes Díaz informa a la opinión pública a raíz de las declaraciones públicas realizadas por uno de los compositores incluidos en el disco compacto “La Vida del Artista”:

- Que la producción “La Vida del Artista” es la nominada al Premio Grammy y en ningún momento fué sencillo la canción “No llores mama”, como afirmó su compositor Adolfo Barliza.

- Que tenemos correo electrónico dirigido al manager de Diomedes Díaz en el que Barliza autoriza la difusión de esa obra.

- Que Barliza estuvo presente en los estudios de grabación el día en el que Diomedes Díaz cantó la melodía, composición llevada personalmente por el interesado en días anteriores a la casa del cantante y entregada al entonces conductor de Díaz, Álvaro Daza Peña, tal y como puede dar fe esta persona.

- Que hay registros gráficos en los que se ve a Barliza en los estudios de Javier Mugno, donde se grabó “La Vida del Artista”, los cuales adjuntamos.

- Que el día y en los posteriores al lanzamiento de “La Vida del Artista”, Barliza no manifestó ninguna inconformidad y, por el contrario, celebró el lanzamiento.

- Que el acordeonero Rolando Ochoa hizo los arreglos de esa melodía la cual, informó, tenía “falencias en la rima” de algunos versos. Dichos cambios se hicieron en presencia del citado compositor quien los aceptó, algo entendible por cuanto es nuevo en el mundo vallenato y pese a ello recibió la oportunidad de nadie menos que de nuestro artista.

- Que desconocemos qué lo motiva ahora cuando se manifiesta supuestamente afectado en sus derechos de autor.

- Que las dudas en cuanto a las regalías y otras particularidades que tenga el Señor Barliza bien las puede tramitar por el conducto que considere adecuado. Estaremos atentos a sus requerimientos que, por lo demás, no compartimos ni de forma ni de fondo.

- Que Diomedes Díaz era muy cuidadoso en la elección de sus compositores. Suponemos no se equivocó en la elección de citado autor.

- Que el corte “No Llores mama”, que en principio se incluyó en “La Vida del Artista” , se retiró como resultado de las infundadas pretensiones del citado compositor.

- Que honramos la memoria del Cacique de la Junta por lo que nos ceñimos a la estricta verdad.

Director General: José Zequeda Mestre. Jefe de Prensa: Antonio José de León. Contenidos: Héctor Sarasti.

Ocho días completa Jaime Pérez Parodi recluido en una clínica de Valledupar. El reconocido locutor y conocedor del vallenato ingresó al centro de salud con dolores abdominales.

Según explicó su hijo Korak Pérez Villamizar, ‘La Biblia del Vallenato’ como es llamado Pérez Parodi, presentó un fuerte dolor en la parte baja del abdomen por lo que fue llevado al centro asistencial en el que permanece.

“Mi papá presenta problemas biliares, hace una semana lo tenemos internado en la Clínica Cesar, primero estuvo en observación y ahora pasó a la Unidad de Cuidados Intensivos donde los médicos le han practicado diferentes exámenes para así conocer el motivo de los dolores. Confiamos en que pronto se recupere y pueda volver a la emisora Cacica Stereo a sus labores”, indicó Korak Pérez.

Pérez Villamizar confirmó que Jaime Pérez será trasladado a Bogotá el próximo martes a un centro clínico especializado, en el que esperan conseguir la recuperación total y luego retornarlo a la capital del Cesar.
Jaime Pérez Parodi es además presentador oficial del Festival de la Leyenda Vallenata y miembro de la comunidad del Corpus Christi en Valledupar.

La verdadera ‘Biblia del Vallenato’

“Señoras y señores, tengo el gusto de presentarles a Diomedeeeeeeeeeeeees Díaaaaz”. Con esa voz estrepitosa típica de los locutores antiguos, Jaime Pérez Parodi identificó el conjunto de Diomedes Díaz por muchos años.
El tono ronco de sus cuerdas vocales hace que los seguidores del vallenato, cuando lo escuchan, reconozcan que ‘La Biblia del Vallenato’ está hablando, bien sea en una tarima o por la radio.

Durante años y años Jaime Pérez fue el presentador no solo de la agrupación de Diomedes Díaz sino también el maestro de ceremonias oficial del Festival de La Leyenda Vallenata de Valledupar y otras agrupaciones del vallenato como Jorge Oñate y el Binomio de Oro de América. En su memoria hay cantidades de historias que nunca ha llevado a ningún libro y que cuenta en cada entrevista como si el hecho hubiese sido ayer; estudia la posibilidad de escribir las vivencias y sus anécdotas con la asesoría de sus hijos: Korak, Heráldico e Iroky.

Es reconocido con el remoquete de “La Biblia de vallenato” por su amplio conocimiento del folclor. Pérez Parodi es una persona querida y respetada en el mundo del folclor vallenato, las comunidades del Corpus Christi y Jesús Nazareno en Valledupar.

El actual locutor del programa ‘Vallenatos 89.7′, trasmitido por la emisora Cacica Stereo, ha pasado su vida entre cabinas de radio y tarimas de festivales musicales. En La Voz del Canaguate, una emisora local de Valledupar, tuvo dos programas que se llamaban ‘Superconcierto’ y otro denominado ‘60 Minutos con Jaime Pérez Parodi’, también hizo parte de la cadena radial Olímpica con ‘Vallenatos de Oro’ y actualmente está en Cacica Stereo, en frecuencia FM, radiodifusora que dirige su hijo Korak Pérez Villamizar.

Quizás los días más tristes en los que Jaime Pérez Parodi trasmitió un programa radial fue en Cacica Stereo cuando murió Diomedes Díaz, el pasado 22 de diciembre. Dijo estar “destrozado por dentro… pero ante todo el profesionalismo…”, refiriéndose al hecho de estar dando la triste noticia de quien fuera su amigo durante treinta años.

Familiares, amigos y simpatizantes de‘La Biblia del Vallenato’ desean pronta recuperación al hombre de fisionomía atlética, elegante y caballero al hablar… ¡Fuerza Jaime Pérez Parodi!

Por Carlos Mario Jiménez
Compartimos la entrevista completa de la rueda de prensa del gran Martin Elías en Valledupar con todo su equipo de trabajo.