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Mamá vila, ¡Hágase el cargo de que soy su hijo!


Por: Roberto Llanos y Damaris Rojas de Al Día. 

La mamá de Diomedes Díaz volvió a sonreír, tras reunirse con el niño Juan Baustista


A Elvira Antonia Maestre Hinojosa la sonrisa prácticamente se le borró del rostro el 22 de diciembre del 2013, cuando llegaron a avisarle que su hijo del alma, Diomedes Díaz, había fallecido.

Desde entonces 'Mama Vila', como la llaman en familia, es una mujer taciturna, que pasa la mayor parte del tiempo callada, ensimismada en el patio de su casa en el barrio San Joaquín de Valledupar. 

Allí, armada de una aguja, se sienta en un mecedor a entrelazar con la paciencia de sus 78 años pelotas de hilos de las que brotan, como un estallido multicolor, vistosas mochilas que vende entre sus parientes y los amigos de sus parientes. Así se entretiene.

Su hija Abelina, con la que pasa la mayor parte del tiempo, dice que durante estos 15 meses de duelo 'Mama Vila' solo ha sonreído, y eso, leve, el 14 de enero, cuando salió al aire la telenovela que narra la vida del mayor de sus 10 hijos.

Fue en la primera imagen en la que aparece el niño Juan Bautista Escalona Soto, quien interpreta la etapa infantil de Diomedes Díaz. “Tan lindo”, se le escuchó decir, al tiempo que sonreía de soslayo.

Pues bien, dos meses después, la ‘vieja Elvira’, como también le decía su hijo artista, volvió a sonreír, y de nuevo el responsable de esta alegría es el niño Juan Bautista, a quien AL DÍA lo llevó a su casa para que se conocieran.

Fue al anochecer de pasado martes, y era la primera vez que ambos se veían en persona. El niño entró como un huracán saludando a todos los que se encontraba a su paso, entre estos a Martín Elías, quien estaba de visita, y con el que se entretuvo porque lo considera su ídolo.

Luego siguió al patio y encontró a ‘Mama Vila’ en el vaivén de su mecedor. Ella intentó levantarse, pero se arrepintió y prefirió seguirlo con la mirada hasta verlo llegar a su regazo.
Entonces desocupó sus manos de los hilos y las agujas, le extendió sus brazos y él le correspondió. Se enfundaron en un sentido abrazo y el rostro duro de la mujer se iluminó con la sonrisa que todos querían verle. No cabía duda, eran ‘madre e hijo’.

Luego lo separó un poco y mirándolo fijamente a los ojos le dijo: “¡Dios mío, lejos estaba yo de que tu, hijo, vinieras a verme!”.

La respuesta de Juan Bautista fue un bálsamo para las penas de ‘Mamá Vila’, “Hágase el cargo que yo soy su hijo”, le respondió el niño, que se ganó el cariño y admiración de los televidentes del país que lo vieron en la primera parte de la serie.

“Esa novela me da mucho dolor, mucha tristeza, por eso he dejado de verla, pero cuando tú, hijo, ibas a salir, me llamaban, entonces si la veía”, agregó la septuagenaria.

Volvió a abrazarlo a llenarlo de besos en la cabeza y le decía siempre con la sonrisa que desaparecida: “Me recuerdas mucho a mi hijo, mucho, por eso te he aprendido a querer”.

Después de unos 15 minutos de mimos y tras prometerle de regalo una de sus mochilas, Elvira Antonia Maestre Hinojosa casi que le suplicó al pequeño Juan Bautista: “¿Hijo, cuándo regresas? Deseo que te pases un día conmigo”.


A lo que el niño respondió: “¡‘Mamá Vila’, claro que sí, le prometo que vuelvo”.

Por: Roberto Llanos y Damaris Rojas de Al Día.
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