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Diomedes Díaz conquista el ciberespacio

El blog del Cacique
Trascurría el pasado 26 de Mayo y la información de Diomedes Díaz pululaba por cuanta esquina, recoveco o lugar tenga internet. Todo a velocidad de vértigo: foros, redes sociales y cuanto sitio permita a su comunidad digital dar y recibir en este mundo denominado 2.0 (de intercambio de información). Millones de personas alrededor del mundo consumían todo lo que sonara a El Cacique de La Junta. Los 55 años del músico arrasaban. Y para no desentonar las redes oficiales del artista hacían su propio viaje sideral para colocar a disposición de ese multitudinario público contenido periodístico de elaboración propia e interés general.

Un trabajo simultáneo que tenía un componente de curiosidad: la distancia entre quien gestionada y quien realizaba parte de ese contenido ¡era de 9 mil kilómetros!, océano de por medio incluido. Antonio José de León, Comunity manager o Gestor de Redes Sociales de la Organización de Diomedes Díaz nadaba en el cibermundo sumergido en la Bahía de Santa Marta, norte de Colombia, mientras el periodista colombiano Héctor Sarasti hacía lo propio pero desde las orillas del Mar Mediterráneo, al sureste de España.

Hector Sarasti
Siete horas de diferencia horaria que le planteaba a cada uno trasnochar alternativamente. Una sala de redacción cuyos integrantes solo se leían, no se veían.

En ‘un lánzame la bola que yo te la bateo’ el experto en mundo digital y el cronista callejero hicieron ochas y panochas para que las millones de personas que seguían la información en Facebook, Twitter y demás instrumentos contaran con información actual y, entre otras cosas, a pedir de boca. Una extraña coordinación de la que el grueso del público ni se percató. Tampoco tenía por qué. No interesaba. La noticia es la noticia.

De León sentado allá en la tierra de Falcao frente a su computadora portátil Compaq, conectada a un televisor de plasma Samsumg empotrado en la pared, miraba estadísticas, hacía proyecciones, recibía llamadas, correos electrónicos, mensajes de texto, tuits, historias y todo un mundo de información, una por editar, otra por reciclar. Un verdadero viaje interestelar a través de internet que marca un referente, gústele al que le guste, pésele al que le pesare. (Pa’ que nos colocamos con chiquitas...)

Tal hecho quizá es comparable por ilustrar al lector con la suerte que corría el Capitán James T. Kirk (Wiliam Shatner), el de la famosa serie de televisión de los 70ª trasmitida en Colombia y en decenas de países que se llamó “Viajes a las Estrellas”, en la que un hombre conducía una nave –parecida a una arepa (cachapa/tortilla/arepa’ehuevo/patacón) con tres chorizos blancos detrás- que andaba por el infinito universo metiéndose en cada jaleo, buscando salir avante de cada una de esas misiones. Sentimiento que acaso da su oficio de informar de la vida, obra y milagros del más afamado artista colombiano que a esas horas daba un concierto en Los Trupillos, de Santa Marta, mientras De León avistaba desde su puesto de mando cuan larga, ancha y grande es la constelación de los diomedistas en el ciberuniverso.

-“Compa, ya mandaron la vaina…”, dijo De León que sintió escalofríos de alegría al saberse puntero en la opinión pública colombiana ese día, aún más cuando uno de los más importantes canales de televisión de Colombia reseñaba los tres especiales que las redes sociales de artista preparaban para ese la fecha.

Antonio de León (Toño Cacique)
-“…Ok…”, le respondieron desde España. No pasaba nada solo que ¡aún no estaban escritos ninguno de los tres y el toro había echado a correr! ¡¡¡toomaaaaaaa!!! La noticia se sustentaba ciertamente en el temario a desarrollar ese día, motivo de un comunicado, y que hacía parte de la información que redactaba el periodista desde España en caliente. Como eran tres entregas, tocaba comer, chiflar, coser y bailar en simultánea, sin pararse de la silla. (No os preocupéis, hijos míos, que aquí cuando es a dar es dando y cuando es a pelear ¡es a correr!).

Un ejercicio que para el comunicador colombiano implicaba articular una redacción coherente sin más tiempo que el que le daba consultar documentación disponible, verificar datos, fechas, personas, situaciones y todo lo que implica escribir para un medio de comunicación, como en el pasado ha hecho en impresos de Colombia y Ecuador y como corresponsal periodístico, entre otras cosas, en la actualidad.

“Es un esfuerzo que se hace tras bambalinas, detrás del telón de fondo, esto es lo más cercano a lo que hace un tramoyista en un teatro, jalar cuerdas y subir el telón, sin figuración distinta a la de un crédito y con la convicción de que el periodista raso con su trabajo es un vaso comunicante y no un showman que está encantado de conocerse…”, manifestó Sarasti.

Decenas de emisoras de la costa norte y del interior de Colombia colocaban canciones sin parar de El Cacique de La Junta lo que se traducía, de un lado, en una opinión pública ávida de noticias y, de otro, en la canalización correcta y a tiempo de los instrumentos que tiene la Organización Musical al alcance de sus seguidores que hizo a tiempo el gestor de redes.

INTERNET:

Facebook mostraba que los picos de audiencia y seguimiento crecían a límites inimaginables, información que manejaba privilegiadamente De León que compartía videos, mensajes y toda suerte de documentos en esa red que llega a 900 millones de personas a través de los 50 mil servidores que tejen su influencia en los 5 continentes. Una plataforma que veía como Diomedes Díaz era seguido por miles de personas, entre ellas, un porcentaje importante de los más de 420 mil fans con los que el artista comparte en esa red.

La revolución del mundo digital dejaba atrás el precario concepto unidireccional de la información tradicional en la que solo un puñado emite (grupos de poder) y una mayoría solo recibe (opinión pública). Lo que podría decirse es la comunicación 1.0 o en la que el emisor dice lo que quiere sin mayores canales para ejercer el derecho al pataleo. Algo que internet cambió. Ya los vetos de los medios de información funcionan poco y, por el contrario, pueden venirse en contra.

Diomedes y Toño
Pero, a pesar de todo, quedaba en el corazón de Antonio José la idea de que “Es impresionante como siguen al artista, algo que en verdad emociona y da ganas de luchar más y más”, dijo este gestor de redes que un día cualquiera y por cuenta de su amigo Jota Florez Jaramillo, de El Blog Vallenato, recibió el ‘Honoris Causa’ de Comunity Manager, una profesión que en la práctica le ha permitido a la vera del artista sanjuanero conocer el verdadero poder no solo de las redes sociales sino de internet, en general y ser uno de los más destacados generadores de opinión en esa red allá Colombia.

Por eso el artista vallenato cuando arribó hace un tiempo al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, de Santa Marta, le soltó a la cara no más al saber de su presencia: “Hombeee, mi hijo mayor Toño, el que me tiene pegado en internet”.

Éste joven, que apenas frisa los 28 años, es un barranquillero de nacimiento, criado en Fundación (Magdalena), que vivió en Valledupar, antes de recalar en Montería y que tiempla en estos momentos en Santa Marta mientras Ana María de Hoyos, su esposa, no disponga lo contrario. (…Digo yo…). Acordeonero de la Escuela del Turco Gil, y amante de la mamadera de gallo se gasta las horas de las horas frente a un computador cuando no dándole la bienvenida al “Viejo Toñales”, su padre, que para en la finca; o a su madre, una maestra de escuela de la que no solo es devoto sino un eterno agradecido.

El contacto con el mundo se hizo – y hace- con el público a través de:

· EL BLOG DE DIOMEDES DÍAZ (www.diomedesdíaz.co)










Al final, ese día pasaron las horas, los minutos y hacia las 5 y 30 de la mañana, hora colombiana, se estableció comunicación con el artista. Una casualidad y una colaboración que permitió a EL BLOG DE DIOMEDES DÍAZ tener de primera mano la reacción del cantante quien manifestó que en vez de cumplir 55 años, cumplía 100. Una expresión jocosa que dio para titular una de las notas, de las varias, que se publicaron ese día y que son las siguientes:





Señalar que también se publicaron en esa fecha notas de otros autores tales como las el periodista vallenato, Luis Mendoza Sierra (fotoreportaje); y la crónica que escribiera el mismísimo Jefe de Prensa del Festival de La Leyenda Vallenata, el veterano Juan Rincón Vanegas.

Una jornada intensa que terminó de la mejor manera. Como tal cual empezó… tranquila, muy tranquila… (Se baja el telón… clap, clap, clap…)

Por: Héctor Sarasti / Periodista /España
Antonio José de León /Comunity manager / Colombia
REDES SOCIALES DE LA ORGANIZACIÓN MUSICAL DE DIOMEDES DÍAZ.
Junio 2012.